miércoles, 22 de mayo de 2019


Por: Josué Robledo R.

Introducción:    
En esta investigación trataremos el tema de toma de decisiones y definiremos primeramente este concepto y después lo desglosaremos en cuatro partes que son las que conforman un proceso completo de toma de decisiones, al finalizar daré una breve conclusión del tema. Abordaremos las bases, modelos gerenciales, procesos y estilos de tomas de decisiones.                                            


TOMA DE DECISIONES
Bases para la toma de decisiones:
Primeramente, es necesario definir el concepto toma de decisiones, ya que es un término muy usado en los niveles gerenciales y que además será la base de nuestra investigación. La toma de decisiones es una decisión es una resolución o determinación que se toma respecto a algo. Se conoce como toma de decisiones al proceso que consiste en realizar una elección entre diversas alternativas.
La toma de decisiones en una organización es de vital importancia, puesto que a través de ella depende en gran parte el futuro de la misma, es decir, una selección de las alternativas, pueden conducir.
Los administradores consideran a veces la toma de decisiones como su trabajo principal, porque constantemente tienen que decidir lo que debe hacerse, quién ha de hacerlo, cuándo y dónde, y en ocasiones hasta cómo se hará. Sin embargo, la toma de decisiones sólo es un paso de la planeación, incluso cuando se hace con rapidez y dedicándole poca atención o cuando influye sobre la acción sólo durante unos minutos.
La toma de decisiones consiste en encontrar una conducta adecuada para resolver una situación problemática, en la que, además, hay una serie de sucesos inciertos. Una vez que se ha detectado una amenaza, real, imaginaria, probable o no, y se ha decidido hacer un plan para enfrentarse a ella, hay que analizar la situación: hay que determinar los elementos que son relevantes y obviar los que no lo son y analizar las relaciones entre ellos y la forma que tenemos de influir en ellos. Este paso puede dar lugar a problemas, cuando se tienen en cuenta aspectos irrelevantes y se ignoran elementos fundamentales del problema.
Es muy parecido al esquema que enseguida se presenta:
                                                       
                                                      



              MODELOS GERENCIALES PARA LA TOMA DE DECISIONES

Tomar una decisión gerencial no es un proceso simple, ya que se encuentra condicionada por metas, características psicológicas y marcos de referencia de quien toma las decisiones, los sistemas deben ser diseñados de forma que brinden un verdadero apoyo a la toma de decisiones proporcionando diferentes opciones para manejar la información y evaluarla, apoyando los estilos personales y adicionalmente modificándose conforme las personas aprenden y aclaran sus valores.
Los diseñadores de sistemas de información deben encontrar la forma de construir sistemas de información que apoyen a la toma de decisiones en la institución como un proceso condicionado por luchas burocráticas, líderes políticos y la tendencia a adaptar aleatoriamente las soluciones a los problemas.
MODELO RACIONAL
También llamado el Modelo Satisfactor, considera al que toma las decisiones como una persona administrativa.
En este Modelo se opta por la primera alternativa lo "suficientemente buena", es decir, aquella que satisface y es suficiente.
MODELO DE SATISFACCIÓN
A diferencia del modelo racional, este modelo propone una realidad limitada. Afirma que las personas se satisfacen, es decir, seleccionan la primera alternativa disponible que se mueve hacia su meta. Considera que las personas evitan alternativas nuevas e inciertas y en vez de esto, confían en reglas ciertas y probadas.
MODELO PSICOLÓGICO
Todos aquellos que toman decisiones seleccionan metas, pero difieren en cuanto a la recopilación y evaluación de la información. Los pensadores sistemáticos imponen un orden en percepción y evaluación.
Los intuitivos usan modelos y perspectiva múltiples de evaluar información.
MODELO POLÍTICO
Es útil para adoptar decisiones no programadas cuando las condiciones son inciertas, cuando se dispone de poca información y los ejecutivos no coinciden en metas establecidas o en que acciones emprender.
                                       PROCESO DE TOMA DE DECISIONES
Para tomar una decisión es necesario disponer de toda la información posible sobre cada una de las alternativas entre las que es posible escoger y las consecuencias que cada una podría conllevar respecto a los objetivos marcados. Con los datos recopilados como materia prima, el tratamiento correcto de la información permite discernir mejor qué acción es más conveniente ejecutar. Los resultados de la acción elegida generarán nuevos datos que se integrarán a la materia prima de información recopilada para ser tratados y traducirse en una nueva decisión en un ciclo que se retroalimenta.
 El proceso de seleccionar entre las diferentes alternativas para llevar a cabo acciones relacionadas con cualquiera de las funciones administrativas puede segmentarse en ocho etapas:
1. La identificación de un problema: el primer paso del proceso de toma de decisiones es haber detectado que hay una
 diferencia entre el estado actual de la situación y el estado deseado. Esta discrepancia o problema ejerce una presión sobre el administrador que le obliga a actuar, ya sea por políticas de la organización, fechas límite, crisis financieras, futuras evaluaciones del desempeño, entre otros ejemplos. Para que una situación se pueda considerar un problema, el administrador debe disponer de la autoridad, el dinero, la información y cuantos recursos sean necesarios para actuar. Si no es así, nos encontramos delante de unas expectativas que no son realistas.
2. La identificación de los criterios para la toma de decisiones: señalar la pauta o los métodos que resultarán relevantes para solucionar el problema. Cada individuo responsable de tomar decisiones en la empresa posee un abanico de criterios que lo guían en su cometido, y es importante conocer cuáles se tienen en cuenta y cuáles se omiten, ya que estos últimos resultarán irrelevantes para el encargado de tomar la decisión.
3. La asignación de ponderaciones a los criterios: priorizar de forma correcta los criterios seleccionados en la etapa anterior, puesto que no todos van a tener la misma relevancia en la toma de la decisión final. Normalmente existe un criterio preferente, y el resto se pueden ponderar comparándolos entre ellos y valorándolos en relación al preferente.
4. El desarrollo de alternativas: consiste en ser capaz de obtener y presentar todas las alternativas factibles que podrían resolver el problema con éxito.
5. El análisis de las alternativas: el responsable de la toma de decisiones en la empresa debe estudiar minuciosamente las alternativas que se han propuesto. Las fortalezas y las debilidades de cada una deberían ponerse de manifiesto de forma clara una vez comparadas con los criterios seleccionados y ordenados en la segunda y la tercera etapa. Aunque es cierto que algunas evaluaciones pueden acercarse a la objetividad, hay que tener claro que la mayoría de ellas son subjetivas a causa de su carácter de juicio de valor.
6. La selección de una alternativa: una vez establecidas y presentadas todas las alternativas, y una vez evaluadas por el responsable de la toma de decisiones según los criterios establecidos y jerarquizados, es el momento de elegir una sola alternativa: la mejor de las presentadas según el procedimiento establecido.
7. La implantación de la alternativa: una vez completado el proceso de selección de la decisión a ejecutar, cobra una importancia también vital la aplicación de la misma. Lo primero que hay que hacer para llevar a cabo la decisión es comunicarla a las personas afectadas y conseguir que se comprometan con ella. Es más fácil conseguirlo si las personas responsables de ejecutar una decisión participan en el proceso. Estas decisiones se llevan a cabo desde una planificación, organización y dirección efectivas.
8. La evaluación de la efectividad de la decisión: por último, hay que evaluar el resultado conseguido a raíz de la decisión tomada y la solución adoptada y comprobar si se ha corregido el problema. Si éste todavía persiste, tendrá que estudiarse cuál de las fases anteriores resultó errónea y afrontar una nueva decisión respecto a la decisión inicial: desestimarla por completo o retomarla de forma distinta desde alguno de los pasos anteriores. 

                                      ESTILOS PARA TOMA DE DECISIONES
Todos tenemos estilos únicos. Estos estilos rigen no sólo lo que vestimos, sino también nuestro enfoque para resolver problemas.  Específicamente, cuál es el estilo que impulsa tus opciones, cada día, nos enfrentamos a decisiones que determinan lo que llegaremos a ser y por lo que seremos conocidos en la cultura.
Se muestran a continuación algunos estilos de tomas de decisiones en la vida y en las gerencias. 1. Razonamiento colectivo: De forma natural, ellos reúnen un conjunto de opiniones antes de tomar cualquier decisión. El consenso de grupo y la aceptación por parte de todos los implicados guías cada paso hacia adelante.
2. Basados en información: Formulan decisiones con base en datos concretos, especialmente, números. Se toman su tiempo para investigar, organizar y considerar antes de continuar.
3. Impulsivos: Estas personas basan sus decisiones en sentimientos para tomar decisiones rápidas. No les importa correr riesgos y avanzan por la vida con confianza.
4. Sistemáticos: Sólo avanzan después de considerar metódicamente los pros y los contras de cualquier decisión. Lo que han investigado les da confianza y un camino pre-planeado para el futuro.
5. Espirituales: Toman decisiones permaneciendo cerca de Dios y escuchando con atención para descubrir una clara voz de dirección. La oración, la soledad y el retiro son sus principales métodos para la toma de decisiones.
6. Historia de vida: Toman decisiones basados en la historia que contarán después. Ellos quieren ir a lugares nuevos, intentar cosas imposibles, y contarle al mundo.
7. Pasivos indecisos: Ellos están felices de seguir adelante con casi cualquier decisión, siempre y cuando no tengan que decidir. Evitan los conflictos y deciden siguiendo a otros.
Mientras procesas tu estilo único para la toma de decisiones, te recomiendo conversar sobre éste con tus amigos o tu equipo. Invitar a otras personas con estilos diferentes a ser parte de tu proceso de toma de decisiones siempre de dará mejores opciones.
Conclusión:
En conclusión, podemos decir que la toma de decisiones es un proceso que no debemos ni podemos dejar a la deriva, sino más bien es un asunto al que hay que ponerle sumo cuidado y mucha atención puesto que de él dependen muchas otras actividades y traerá otras consecuencias, ya sea positivas o negativas. Cada quien tiene su forma singular de tomar decisiones, lo realmente importante es sentar bien las bases y observar a detalle todos los demás factores antes de tomar cualquier decisión para que ésta nos arroje excelentes resultados.




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